Me he estado mirando en el espejo tanto tiempo, que he
llegado a creer que mi alma esta del otro lado. Todos los
pedacitos cayendo, cayendo haciéndose añicos
fragmentos de mi demasiado afilados para juntarlos
muy pequeños como para tenerles importancia
pero lo suficientemente grandes como para destrozarme
en pedazos, y si intento tocarla. YO SANGRO.
Y ya no respiro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario